LAS HOSTERÍAS EN MISIONES DE LOS ARQUITECTOS SOTO Y RIVAROLA, HOY
"Las hosterías en Misiones de los arquitectos Mario Soto y Raúl Rivarola, es la cuarta obra que publicamos en esta sección de la Revista de Arquitectura de la SCA, dedicada a edificios que a más de veinticinco años de su construcción, son testimonio vivo de la riqueza de su construcción.
Estas construcciones son, sin duda, un ejemplo valioso de los arquitecturas que
potencian al máximo las cualidades de un paisaje excepcional y aprovechan, con
sabiduría y modestia, las lecciones de la arquitectura vernácula, tanto en lo
que hace a sus tipologías como al uso de los materiales más apropiados para el
lugar.
Sin embargo, sería un acto de esquematismo
intelectual –y además injusto- encasillar estas obras bajo el rótulo de
“arquitectura regional”, de la que son , sin duda, un ejemplo notable, por
estas construcciones de escasa superficie cubierta y bajo presupuesto, se han
ganado con creces un lugar destacado entre las buensa obras de la
arquitectura –a secas- de la Argentina.
En igual sentido, pensemos en lo absurdo que sería
ubicar la obra trascendente y universal de Alvar Aalto dentro de la categoría
“Arquitectura regional en Escandinavia”.
Es interesante destacar que la arquitectura que
Kenneth Frampton define como regionalismo Crítico, fue desarrollada -sin
rótulos- con notable calidad en la Argentina en las décadas del ´50 y ´60 por
los arquitectos de la Escuela de Tucumán, Soto y Rivarola, Traine, Wladimiro
Acosta y sin duda también por Amancio Wiliams.
Otro aspecto destacable que surge con claridad del
reportaje al arquitecto Rivarola es la importancia del sistema de concursos
nacionales abiertos de anteproyectos en la selección del mejor trabajo para
adjudicarle la obra. El mismo permitió a dos arquitectos recién recibidos
–pocos antecedentes, mucho talento y empuje- obtener esta importante encomienda
profesional.
En tal sentido, es importante que persistamos en el
trabajo empeñado para lograr la sanción de una Ley Nacional de Concursos que
obligue al Estado Nacional a adjudicar la totalidad de sus obras bajo este
régimen.
No es ocioso recordar la importancia que tuvo en
Francia la sanción de la Ley PAN (Promoción de la Arquitectura Nacional) en el
mejoramiento de la calidad de las obras oficiales y en el surgimiento de nuevos
valores en la profesión.
Por último, se evidencia en el texto del arquitecto
Rivarola la larga experiencia y la solvencia con que la Sociedad Central de
Arquitectos ha promovido e implementado una enorme cantidad de Concursos Nacionales de Anteproyectos en todos los
ámbitos del país."
Arq. Jorge Iribarne





















